25 de noviembre de 2009

Hace un tiempo que apunté en mi libreta de "cosas pendientes" dos títulos: "Más respeto, que soy tu madre" y "El pibe que arruinaba las fotos", ambas del mismo autor: Hernán Casciari. Y de pronto, el otro día trasteando en una librería, sin apenas darme cuenta me vi con el segundo de ellos en la mano, para mí que debió saltar desde la estantería decidido a venirse a mi casa... y lo vi tan mono, con esos ojillos cruzados y esa mueca loca en su portada, que decidí adoptarlo (previo pago de su importe, claro).
Una vez en casa busqué en internet al autor y me enteré de que no solo tiene varios blogs, sino que además el libro que acababa de comprar es el fruto de la recopilación de algunos de sus post, que junto con cartas y recuerdos han acabado conformando la autobiografía novelada de Casciari, con momentos hilarantes, crueles, tiernos y hermosos, pero todos narrados con un sentido del humor indescriptible. Total, que resulta que sin comerlo ni beberlo, tenía entre manos la novela autobiográfica de toda una personalidad en el mundo blog. Ignorante de mí...

Lo leí casi del tirón, aparcando un par de libros que tenía en la mesilla de noche, sorprendida de la historia real (aunque sospecho que algo adornada) que el Gordo iba desgranando para mí. La forma que tiene el autor de contar su propia vida, sus anécdotas, como si acabaran de sucederle hace diez minutos, me atrapó. He de decir, en cualquier caso, que a mí la forma de hablar y escribir de los argentinos me desarma, me encanta y me suena a música, así que Hernán no lo tenía difícil conmigo. Y la verdad es que ha sido un divertido descubrimiento, a pesar de que la mayoría de las cosas que me han hecho reir probablemente no le harían la misma gracia a la familia de Hernán...
Esta es la historia de un niño argentino que arruinaba fotos con sus caras de chiste, y que luego se convirtió en un joven que encontró en la escritura su única forma de ver la vida. A la vez, es la historia de su familia, de su mejor amigo, de todo su mundo y de sus letras.

Y encima de ser un buen libro, va Casciari y decide regalarlo online (sí, como hacen todos los autores habitualmente...). Lo podéis encontrar aquí.

Momentos brillantes:

"En el diario El Oeste, por supuesto, me pagaban muy poco. En realidad el verdadero sueldo era ver, al día siguiente, mis palabras impresas en el papel. No dejé nunca de hacer aquello (que también es lo que hago ahora), y por alguna razón secreta jamás en todos estos años, que son ya muchos, he dejado de divertirme ni de emocionarme a la hora de escribir. O mejor dicho: a la hora de saber que lo que he escrito está siendo leído por otros, en otra parte, lejos de mí"

"En ese viaje pensé por primera vez que la vida estaba grabada en los surcos de un longplay, y que uno era la púa ciega que rasguñaba el vinilo. Lo difícil no era que sonara la música -siempre suena-, sino dar con el surco que a cada cual le correspondía. Una crisis era un salto antiestético en la canción, y encontrar otra vez la música correcta podía resultar muy complicado. A veces no ocurría nunca y enloquecíamos. La locura era un disco rayado, era la desesperación que le hacía repetir al desequilibrado la misma historia triste, siempre."


23 de noviembre de 2009

Simone B. apareció en mi pantalla no hace demasiado tiempo, un par de meses creo, y no recuerdo muy bien cómo. No logro saber si llegó a mi sitio o yo aterricé por el suyo; el caso es que ambas parecemos sentirnos cómodas en la casa de la otra (su blog es una auténtica preciosidad) y nos visitamos asiduamente, como buenas vecinas con una relación estupenda. Me gusta su rincón, y ella me parece una persona amigable y divertida, que encima ha tenido el detallazo de otorgarme (de forma absolutamente arbitraria e inmerecida, por cierto) el "Premio a la Honestidad", que agradezco enormemente.

Unos días después, me comenta C1n1c4 que también ha estado pasando por aquí, y que me ha concedido el mismo premio, lo cual ha resultado una sorpresa porque no la conocía en absoluto... por supuesto se agradece igualmente.

Como ya viene siendo habitual, los premios se pagan, y no con sangre, sino con memes... este consiste en contar 10 cosas honestas sobre una misma, y además, la versión de C1n1c4 establece un par de normas más, a saber: hacer promoción del blog que concede el premio (hecho!) y mandar saludos a la madre de alguien.

Aunque a fuerza de memes ya he contado casi mi vida y milagros, vamos a hacer una intentona:
1. Honestamente, no siempre soy lo que aparento. Lo cual me lleva a veces a "autoflagelarme" porque me gustaría ser más transparente, pero qué va, hay cosas que no se logran solo con querer. Cada uno es cada uno y tiene sus cadaunadas....

2. Honestamente, a veces cuando me leo a mí misma en entradas antiguas no me molo nada. Parece que sea una persona estupenda, siempre segura y equilibrada cuando yo creo que soy justo lo contrario. Y, sin embargo, todo lo que escribo es realmente lo que pienso, es realmente lo que soy. Por eso me llamo contradicción, supongo...

3. Honestamente, a veces me dan ganas de dar un puñetazo sobre la mesa y mandar al mundo (enterito) a tomar por... a hacer puñetas.

4. Honestamente, aunque soy casi incapaz de mentir (ni me gusta ni se hacerlo, se me pilla en seguida), a veces suelto unas trolas "encubiertas" de dimensiones antológicas, que hasta yo misma lo flipo... ser experta en ocultación de información es lo que tiene. Si puedo guardar los secretos de los demás, no voy a guardar los míos...

5. Honestamente, en este momento estoy muy harta de problemas ajenos, de mi maldita empatía, de mi cara de perfecta "escuchadora" y de este "imán" que parece ser que tenemos Elquemetienequeaguantar y yo para que todo el mundo nos cuente su vida. Coño, que sufro!!!!

6. Honestamente, no es ninguna pose cuando digo que me gustan las personas pero me horroriza la gente. Estoy bien sola, no necesito pertenecer a grupos, ni a círculos, ni a asociaciones. Estoy entrando en "modo anacoretismo" en el que me gustaría subir a la montaña, perder todo tipo de cobertura de móvil (o hacer creer al mundo que la he perdido, mejor) y encerrarme allí entre libros y leña para la chimenea. Mis fases de "relaciones públicas" en las que todo valía con tal de estar rodeada del mayor número de gente posible ya solamente se dan de noche, y de vez en cuando. Ahora, con los íntimos (y no siempre).

7. Honestamente, hace que no piso un cine ni se el tiempo. Pirateo todo lo que puedo, y me da absolutamente igual que sea más o menos legal o más o menos políticamente incorrecto, tanto hacerlo como reconocerlo, porque el cine cuesta un imperio, porque encontrar actualmente una peli que merezca la pena (de verdad) aún cuesta más, y porque es comodísimo hacer las palomitas en el microondas, apoltronarte en el sofá y disponer del mando a tu antojo.

8. Honestamente, no me gustan nada los tíos guapísimos como modelos, ni los famosos con cuerpazo, ni los futbolistas rubitos, ni los hombres que van a la peluquería más a menudo que yo (y yo voy una vez cada dos años, aproximadamente). Me parecen nenazas y no me ponen en absoluto.

9. Honestamente, cuando hago a propósito algo que se que es ridículo a los ojos de los demás (pero lo hago igualmente, porque me apetece o porque en el fondo me gusta) no lo reconozco nunca, jamás, en la vida, ante las personas más cercanas... a no ser ante Elquemetienequeaguantar. A él le cuento mis ridiculeces, colorada como un tomate, y ya está. Y, honestamente, también le echo la culpa a él de algunas de mis ridiculeces cuando alguien está a punto de descubrirme. Yo no he sido, ha sido él!!!! (qué paciencia tiene!!!). Y sin embargo, honestamente, ante el resto del mundo, no me importa absolutamente nada hacer el ridículo, ni lo que piensen de mí ni de mis actos, sean los que sean.

10. Honestamente, se me está haciendo un poco largo este meme, jajajajaja

En cuanto a los saludos a la madre de alguien... podría saludar a Supersuegra, mujer excepcional, luchadora y cabal, con la que me llevo estupendamente y que tras parir a un sargento de la legión (figuradamente) y a un hombre sin personalidad (literalmente), trajo al mundo al hombre que quiero: Elquemetienequeaguantar. Tiene un aguante a prueba de bomba respecto de las cosas de la vida, los hijos, los nietos, los problemas o las manías de Supersuegro; nunca jamás ha mentido porque le importa muy poco lo que se pueda decir de ella y considera que no tiene nada que ocultar. Y me gusta.

Y, por fín, se supone que tengo que premiar a nueve blogs. Para alguien como yo, que últimamente procuro premiar a todos los lectores de mi blog para no meterme en innecesarios jardines y porque para mí cualquiera que escriba y lea merece un premio, voy a hacer un extraordinario ejercicio de "discriminación", a pesar de no gustarme hacerlo, y premiaré a cinco (el resto, como siempre, para todos vosotros; cogedlo y lleváoslo a casa):
- L´ESBARZER, a pesar de saber que Simone B. ya le ha premiado. ¿Y por qué lo hago? porque él si que me parece honesto, entre otras muchas cosas, así que le viene como anillo al dedo. Un beso con tupé bicolor...
- BUENAS NOTICIAS, porque la honestidad es una de las palabras que la definen, entre muchos otros adjetivos que ahora mismo no puedo enumerar. Es uno de los grandes descubrimientos que he tenido en este tiempo bloggero, una suerte haberte conocido...
- BARBIJAPUTA, porque lo que le ha ocurrido ha sido precisamente por honesta, y ha tenido que privatizar su blog por culpa de gente que no entiende lo que es esa palabra... (de ahí que muchos no podréis entrar a verla ni pinchando el enlace...)
- LOL-IT!, porque acabo de descubrir su blog hace unos días y me gusta mucho...
- ALHY, por estupendamente honesta en su relación con los animales y la comida vegetariana. No todos podemos decir tranquilamente que somos consecuentes, ella sí.

18 de noviembre de 2009






16 de noviembre de 2009

Una semana




Domingo 8:
Lo mejor: un desayuno dominguero con kilos de papel en forma de periódicos y suplementos dominicales, toda la mañana por delante, lluvia en los cristales y Elquemetienequeaguantar en el sofá de al lado. Una mañana perfecta.
Lo malo: M. está muy malito...

Lunes 9:
Lo peor: M. murió anoche. El dolor propio y ajeno, el de Mom sobre todo. La penita.
Lo bueno: Los reecuentros, los abrazos, el amor de los Corleone.

Martes 10:
Lo malo: que los funerales no tienen nada de bueno. El cura se extiende en palabras casi vacías, como la emoción se extiende entre los Corleone, el cementerio está nublado como el día y ya hay demasiada de nuestra gente allí...
Lo mejor: Los reecuentros, los abrazos, el amor de los Corleone.

Miércoles 11:
Lo peor: otro susto por cortesía del pequeño PerroNegro, mi chiquitín enfermo.
Lo mejor: las risas mañaneras con Bar, y que el susto al final no fue para tanto; no está bien, pero es mejor de lo que pensábamos. Hay que dar gracias por todo, al fin y al cabo.

Jueves 12:
Lo mejor: la constatación, una vez más, de que el compañero ideal es el que tengo al lado.
Lo peor: hoy... no hay nada malo. Ya era hora, vaya semanita llevamos...

Viernes 13:
Lo peor: PerroNegro ataca de nuevo. El pobre no sale de una, que se ha metido en otra. Al menos tenemos un montón de veterinarios, amigos ya, que le adoran, le regalan mimos entre pinchazos y pruebas y le tratan como si fuese su compañero y no solo el mío.
Lo mejor: Conversación telefónica con Coco, que a sus cuatro años es la reina de mi vida. Cenita con S.D. Un rato agradable y tranquilo, casa calentita, pizza y buena compañía.

Sábado 14:
Lo mejor: la tranquilidad, el frío en la calle, la mantita caliente en el sofá, la lectura. He descubierto a alguien cuyas letras me regalan sonrisas y me gusta mucho lo que escribe y cómo lo escribe. Hablaré de él, claro, en cuanto me acabe el libro.
Lo peor: Nada, hoy no hay nada malo ni regular. Hoy todo es calma, veterinarios incluidos.

Domingo 15:
Lo mejor: El paseo mañanero con los perros, el correteo aún medio tristón de PerroNegro, pero correteo al fín. El diagnóstico por fin es acertado, y todo irá bien, estoy segura. Saldremos de esta, cómo no, como tantas veces.
Lo peor: que se acaba el domingo. Pero espero que la próxima semana sea un poco mejor...

12 de noviembre de 2009

Lo primero y principal...


De vez en cuando un anuncio tiene toda la razón del mundo. ¿O no?

Imagen: me la ha traido San Google desde aquí

10 de noviembre de 2009

Buen viaje...

Te has marchado calladito, poco a poco, como vivías los últimos años. Te has ido como un niño obediente, que iba al cole cuando le mandaban y volvía pidiendo la merienda...
Ya no nos conocías a ninguno, pero sonreías, nos decías "me alegro de verte" y acariciabas nuestras caras, quizá buscando un recuerdo lejano que te diera alguna pista sobre quiénes éramos, por qué te contábamos tontadas haciéndote reir. Qué gente extraña la que iba a tu casa a haceros compañía a tí y a ese señor alemán que te quitó los recuerdos...
Hoy, en el inicio de tu viaje, llovía y salía el sol. Todo a la vez. Todo a la vez, te ibas y te quedabas para siempre; todo a la vez, llorábamos y nos alegrábamos porque por fín acabó el suplicio.
Se que nos verás a todos desde algún sitio. Se que, ahora sí, sabrás nuestros nombres y de dónde salimos cada uno. Así que no pienso decirte adiós, por más flores que cubran tu nueva cama. Te diré hola, porque después de tanto tiempo, nos ves las caras y nos reconoces, sabes quiénes somos y por qué sonreimos entre lágrimas veladas y cartas de despedida...
Buen viaje, nos vemos.

(Imagen: cuandomequieras, claramente)

7 de noviembre de 2009


Definir este libro se me hace un poco difícil, de tanto que me ha gustado. ¿Una delicia? Si. ¿Inspirador? Por supuesto. ¿Una lección? Absolutamente. Un libro que me ha removido, uno de esos (no muy abundantes) que te hacen plantearte el sentido de las cosas, la forma de ver la vida.

Tras un difícil divorcio y una relación complicada, Elizabeth Gilbert decidió dar un vuelco a su vida, buscar la espiritualidad y la paz interna y cumplir su sueño de un año sabático (de qué me sonará a mí eso??) que en realidad será intenso y profundo, en tres fases. En la primera viaja a Italia, donde se entrega al placer de la comida, del idioma italiano y del dolce far niente. En la segunda se traslada a India, donde vive una experiencia tremendamente enriquecedora en un ashram donde busca sin descanso a Dios y, a la vez, intenta llenar el vacío que siente en su interior. Por fín, su viaje concluye en Bali, donde llega buscando la paz y la sabiduría de la mano de un curandero y acaba logrando encaminar su vida.

Es la historia real de la autora, una mujer con la que me he encontrado varios puntos en común: la relación de sus padres, su teoría acerca de las mujeres que deciden no tener hijos, algunas de las vivencias que describe acerca de la depresión, el deseo de acallar al cerebro, de darle un minuto de descanso, de controlar un poco la velocidad de los pensamientos, y la necesidad de dar un sentido a muchas de las cosas que le ocurren en la vida... a veces me he sorprendido a mí misma a lo largo de la lectura del libro intentando saber cómo aplicarme algunas de las cosas que Liz aprendió en el ashram indio, por ejemplo. Casi cada renglón es una reflexión, una enseñanza.

A la vez, me temo que también me ha provocado un sentimiento de envidia (y no, nunca es sana) en algunos momentos. Esa búsqueda de un dios que ella no define, ese viaje más interno que físico, esa elección de destinos y motivaciones... hace falta reunir una serie de requisitos muy valiosos (que yo aún no se si reúno) para no quedarse en casa soñando con mejorar tu vida y penando por no hacerlo, y salir al mundo, coger un avión y hacer lo que crees que debes hacer para lograrlo.
Porque en realidad ¿cómo rellenar el espacio que nos falta? En mi caso, no siento en absoluto la falta de espiritualidad, por mis creencias, mi introspección (esa "vida interior" que tanta gracia me hace), mi forma de ver la vida... tampoco me siento infeliz (en absoluto, más bien lo contrario) ni deprimida, como es el caso de Liz, pero sí creo que siempre hay algo en nosotros que podemos mejorar para hacernos crecer como personas, y este libro nos da las pistas necesarias para, al menos, pensar sobre esta posibilidad e incluso comenzar tímidamente a dar nuestro primeros pasos en esa dirección.

Cierto que en algunos momentos es un poco denso, pero también es verdad que hay cosas que no se pueden enfocar de otro modo...

Momentos brillantes (y hay tantos que esta vez me cuesta mucho, de verdad, elegir unos pocos...):

"Viajar es el gran amor de mi vida. Siempre he pensado, desde los 16 años, cuando me fui a Rusia con lo que había ahorrado cuidando niños, que todo gasto o sacrificio son válidos con tal de poder viajar. Mi amor por el viaje es constante y fiel aunque en mis otros amores no he tenido la misma constancia y fidelidad. Un viaje despierta en mí lo mismo que siente una madre por su bebé insoportable, diarréico y nervioso: me importa un bledo lo mucho que me haga sufrir. Porque lo adoro. Porque es mío. Porque es clavado a mí. Me puede vomitar encima todo lo que quiera. Me da igual"

"Desde el remoto pasado hasta el ignorado futuro mi mente se columpia frenéticamente por los confines del tiempo, abordando docenas de ideas por minuto sin control ni disciplina alguna. Eso en sí no supone necesariamente un problema; el problema es el estado de ánimo que acompaña al pensamiento. Las ideas alegres me ponen de buen humor, pero -plaf!- de golpe vuelvo a la preocupación obsesiva y estropeo el asunto; y entonces recuerdo un momento de indignación y me vuelvo a acalorar y a cabrear; pero entonces mi mente decide que es un buen momento para compadecerse y entonces me siento sola otra vez. Al fin y al cabo somos lo que pensamos. Los sentimientos son esclavos de los pensamientos y uno es esclavo de sus sentimientos."

"La gente cree que un alma gemela es la persona con la que encajas perfectamente, que es lo que quiere todo el mundo. Pero un alma gemela auténtica es un espejo,es la persona que te saca todo lo que tienes reprimido, que te hace volver la mirada hacia dentro para que puedas cambiar tu vida. Una verdadera alma gemela es, seguramente, la persona más importante que vayas a conocer en tu vida, porque te tira abajo todos los muros y te despierta de un porrazo. Pero, ¿vivir con un alma gemela para siempre? Ni hablar. Se pasa demasiado mal. Un alma gemela llega a tu vida para quitarte un velo de los ojos y se marcha. Gracias a Dios."

"En algún momento no te quedará más remedio que dejarlo, porque el tiempo no va a parar nunca. Tendrás que admitir que no puedes darle caza. Y que, además, tampoco tienes por qué hacerlo. En algún momento, como siempre me dice Richard, tienes que aceptar las cosas como son y quedarte quieta y dejar que pasen solas.
Pero eso de dejar las cosas como son nos asusta mucho a los que creemos que el mundo se mueve porque tiene una manivela que movemos nosotros, y que si soltamos esa manivela un solo instante, pues... será el fin de Universo"

"En mi destino hay muchas cosas que se me escapan, pero hay otras que sí están bajo mi jurisdicción. Hay una serie de billetes de lotería que puedo comprar, aumentando mis posibilidades de llegar a ser feliz. Puedo decidir cómo paso el tiempo, con quién me relaciono, con quién compartomi vida, mi dinero, mi cuerpo y mi energía. Puedo seleccionar lo que como, leo y estudio. Puedo establecer cómo voy a reaccionar ante las circunstancias desfavorables de la vida; si voy a considerarlas maldiciones u oportunidades (y cuando no consiga ser optimista puedo decidir intentar cambiar de actitud)."

"Tengo una buena idea para usar si conoces a alguien de una religión distinta que quiere discutir sobre Dios. Mi idea es, tú escuchas todo lo que la persona te dice de Dios. Nunca discutas sobre Dios. Lo mejor es decir "estoy de acuerdo contigo". Entonces vas a tu casa y rezas lo que tú quieres. Esa es mi idea para que las personas estén en paz con la religión"

"Ketut, ¿por qué está así de loca la vida?- le pregunto a mi amigo el curandero al día siguiente
-Bhuta ia, dewa ia- me contesta
-¿Y eso qué significa?
-El hombre es un demonio, el hombre es un dios. Los dos son verdad."

"El sufrimiento y los problemas de este mundo los producen las personas infelices. Y no solo al nivel monumental de Hitler y Stalin, sino en las pequeñas dosis individuales de cada uno. Por ejemplo, yo se perfectamente cuáles han sido los tramos infelices de mi vida que han producido sufrimiento, pena o (en el mejor de los casos) molestias a las personas que me rodean. Por tanto, no buscamos felicidad solo por nuestro propio bien y para poder seguir vivos, sino que es un generoso regalo que hacemos al mundo"

29 de octubre de 2009

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"Yo he aprendido que en la vida y de la vida no hay que esperar nada. En la vida hay que ir al encuentro de todo"

28 de octubre de 2009

Buenos días...

La niebla está tan baja hoy que parece como si diminutas gotitas de agua esparcidas con un vaporizador me rozaran la cara suavemente. Es refrescante.
No ha salido el sol y no tiene pinta de que vaya a hacerlo, pero me siento como si brillara. Raro, pero estupendo.
Quizá sea un gran día...

24 de octubre de 2009


Para las personas que tenemos a algún ser querido en estado de coma, la esperanza de que un día despierte siempre queda ahí, aunque he de reconocer que en mi caso esa esperanza se desvaneció hace tiempo. Sin embargo, hay algo que invariablemente tanto médicos como familiares o amigos nos preguntamos de vez en cuando: ¿oirá algo? ¿sentirá? ¿sabrá lo que ha pasado, es consciente de su situación? ¿estará sufriendo de verse así?
Desde hace casi 9 años tengo claro que prefiero estar muerta que permanecer tumbada en una cama en estado inerte, sobrevolando mi cuerpo en medio de ninguna parte, haciendo sufrir a mi familia, incapaz de despedirse de mí porque en realidad no me he ido a ningún sitio a pesar de no estar ya aquí.

En "Ojalá fuera cierto", Marc Levy pone palabras e historia a la posibilidad de que una persona comatosa siga su vida de un modo diferente. Imagina la etérea vida de Lauren, que tras un accidente de coche queda postrada en una cama de hospital, perfectamente consciente de su estado. Hasta que decide aprender a salir de su cuerpo e intenta encontrar ayuda en la única persona que puede verla y oirla como la mujer que aún es: Arthur, el nuevo inquilino de su apartamento, que la encuentra una noche agazapada en su armario.
Lauren aprende a vivir como un fantasma y Arthur a amar a la visión que vive en su casa. Viven un amor tan loco, irreal e incomprensible como la historia que les envuelve. Hasta que ambos comprenden que tanto la madre de Lauren como los médicos se plantean, por diferentes motivos, la eutanasia. En ese momento Arthur idea la única forma que cree posible para salvarla: secuestra su cuerpo dormido, lo que le llevará a enfrentarse a su pasado, a sus propios fantasmas.

En realidad no es mucho más que una novela romántica, un libro ligero y fácil de leer que hace pensar en la fragilidad de la vida, en la importancia de disfrutarla y la necesidad de compartirla. Pero me ha gustado...

Momentos brillantes:

"Recuerda las horas que hemos pasado juntos podando los rosales, contemplando la luna, identificando el perfume de las flores, escuchando los ruidos de la casa para comprenderlos. Son cosas muy sencillas, en ocasiones desusadas, pero no dejes que las personas amargadas o hastiadas desvirtúen esos instantes mágicos para quien sabe vivirlos. Esos momentos tienen un nombre, Arthur: fascinación. Y que tu vida sea una fascinación solo depende de tí. Es el mayor deleite de ese largo viaje que te espera."

"A veces somos impotentes ante nuestros deseos, ante nuestras inclinaciones o nuestros impulsos, y eso produce un tormento con frecuencia insoportable. Ese sentimiento te acompañará toda la vida; unas veces lo olvidarás y otras será como una obsesión. Una parte del arte de vivir depende de la capacidad de cada uno para combatir su propia impotencia. Es difícil, porque la impotencia engendra a menudo miedo, y éste aniquila la capacidad de reaccionar, la inteligencia y el sentido común, abriéndole la puerta a la debilidad".

"El amor tiene un sabor maravilloso. Recuerda que para recibir hay que dar; recuerda que para poder amar hay que ser uno mismo. Confía en tu instinto, se fiel a tu conciencia y a tus emociones, vive tu vida, solo tienes una."

23 de octubre de 2009

Longevos rockeros

mmm... ¿a quién me pueden recordar?


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22 de octubre de 2009

ya empezamos...



Totalmente involuntario!!!!
Solo quería hacer una copia de seguridad para empezar esta tarde a adecentar y pintar el piso... y se ha ido la plantilla a hacer puñetas, y las cosas se han descolocado... ainsss, por lo menos esta vez creo que no he perdido ningún enlace... a ver, numérense!!!!
Bueno, como en anteriores ocasiones (esta y
esta) ruego paciencia a los lectores de este (desastroso) blog. Estamos en obras. Quién me mandaría a mí...

EDITANDO, QUE ES GERUNDIO: Tras ardua tarea, rompimiento de coco e idas y venidas varias, anuncio con "semisatisfacción" que así se queda el blog, al menos hasta el siguiente arrebato. Muchas gracias a las dos amables señoritas que me han brindado su ayuda (Simone B y Txispas), pero una es muy cabezota y, de momento, me va gustando el resultado. Algún retoquillo haremos... de todas formas, no descarto el grito pidiendo socorro...

21 de octubre de 2009

Estoy que lo tiro...


Ando estos días en modo "me sobra todo". No es que vaya de chulita por la vida (que igual también), sino que me sobran cosas, que noto en mí las ganas de deshacerme de lo no imprescindible, de despojarme de todo aquello que no me haga falta así, a simple vista.
Es un impulso que no puedo remediar, unas ganas de limpiarme yo misma, de eliminar lo innecesario, de quitarme de encima todo lo que tengo "de más": papeles en la oficina, ropa en el armario, cosas en el bolso, recibos en la cartera, tarros en la cocina, cosas viejas en el trastero y pensamientos en la cabeza. Del armario del baño, ni hablamos.
Y que no es algo buscado, eh? que me sale solo, que estoy todo el día insconscientemente buscando algo que romper, que tirar, que ordenar, que eliminar. He limpiado desde el armario de casa hasta los archivos del ordenador.
Y empiezo a pensar si no será que, de algún modo, estoy empezando a intuir cambios, a querer anular lo que me sobra como forma de borrar también otras cosas que no me están influyendo para bien. Si no será que, sin darme cuenta, busco simplificarme un poco. Limpiar, limpiar, quitarme estorbos de delante, para poder avanzar... No se.
Pero lo que sí se es que me están entrando unas ganas de cambiar el blog, de quitarle "paja"... que sí, que me arriesgo otra vez a perder cosas, pero quién sabe si lo que se pierde es porque sobraba...

20 de octubre de 2009

En primera persona (meme)


De mi carácter destaco... Eso, que tengo un carácter que parecen siete. Es fuerte, tengo mala leche. Hoy me han dicho que soy muy dura, y creo que igual tienen razón. Pero también soy muy sensible, y tengo mucho sentido del humor. Soy una borde muy simpática, solo hay que entrarme por el ojo y pillarme en buen momento. Lloro pocas veces de pena y muchas de rabia. Y tiendo a la introspección.
Lo que menos me gusta... Que me digan lo que tengo que hacer. Yo no TENGO que hacer nada. Lo hago o no, y ya está. Desde muy pequeña aprendí esa bonita frase que repetía muy a menudo y que dice así: "tú en mí no mandas". Sigo teniendo ciertos problemas con la autoridad...
Cuando me levanto... Remoloneo, voy corriendo al baño porque mi vejiga tiene un límite y suelo rozarlo por las mañanas... y a ponerse en marcha. No desayuno (solo los fines de semana y vacaciones).
Durante el verano... Conozco un nuevo lugar del mundo. Este año ha sido la excepción porque por varios motivos no hemos podido salir fuera de España, y espero que no vuelva a ocurrir porque lo he echado terriblemente de menos. A ver si puede ser en diciembre...
Siempre bebo... Agua. Cuando salgo a cenar, vino. De copas, Brugal cola. Y chupitos, los que hagan falta y de lo que hagan falta.
Mi hobby... Viajar, escribir, leer, la fotografía, modificar mi ropa (decir esto queda muy chic y tal, pero en realidad no es así: destrozo camisetas, coso cosas, quito cosas, cambio cosas, pinto cosas, hago collares y pulseras...)
Lo más caro que poseo... Mío propio personal e intransferible, no tengo nada caro. La casa es compartida con Elquemetienequeaguantar y el banco, el coche es de Elquemetienequeaguantar, no me gustan las joyas, no compro abrigos de piel ni ropa de marcas carisisisisisimísimas... bueno, diremos "mi parte de la casa", es lo más caro que tengo.
Anécdota de trabajo... mi trabajo es poco anecdótico. Las broncas con mi jefe quizá lo sean, pero poco más.
Me encantaría... Conocer el mundo, cada rincón. Por pedir imposibles, que no quede.
Mi libro preferido... En este momento, "Mil soles espléndidos", de Khaled Hosseini.
Me gustaría tener el talento... De la escritura, de la imaginación, de la creatividad.
De pequeña quería... Bailar, bailar, constantemente, bailar.
Odio... Los convencionalismos, los prejuicios, la injusticia, la cerrazón, las injerencias en las vidas de los demás, y sobre todo, las de los demás en la mía...
Mi pecado capital... La pereza, una y mil veces. Siempre encuentro algo mejor que hacer cuando no me apetece algo... y total, ya lo haré mañana...

(Venga, va... hazlo!! me encantará leer tus respuestas...)

16 de octubre de 2009

...y la mitad son noches.

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